La última pregunta. (Cuarta parte)
Primera parte. Segunda parte. Tercera parte. Sólo dos preguntas. La capucha que cubría la cabeza de Ismael escondía una mordaza que mantenía prisioneros a sus labios. Llevaba en esa situación tanto tiempo que no podia saber si era de día o de noche. No tenía referencia alguna sobre dónde se encontraba ni tan siquiera sabía si frente a él había alguien en ese mismo momento. Oyó cómo una puerta se abría y cómo alguien se le iba acercando. El ruido de sus zapatos rompía el atronador silencio que llevaba horas escuchando e incluso el carraspeo que hacía el desconocido mientras andaba le resultaba agradable. Dani comprobaba que todo aquello que había pedido estaba en su sitio. El preso atado, amordazado y con la capucha en la silla. Frente a él la mesa con la maleta y una segunda silla en la que poder sentarse. El torturador quería que el preso supiera que él ya había llegado. Se sentó en la silla y comenzó su discurso. -"Estoy aquí para obtener información y tú estás aquí para dármela...