viernes, 19 de agosto de 2011

El primero.

La carrera comenzó y una vaporosa hada agitó magia con su varita espantando al Dragón que le entorpecía el camino. Dos enanos, con una perfecta coreografía, la zancadillearon para que luego un caballero andante les apartara de su camino levantándolos del suelo a ambos sólo con uno de sus brazos. Y cuando el guerrero llegaba a la meta una ráfaga de azul metal, echando fuego como un cohete, le sobrepasó en un segundo.

-¡"Papá, léeme un cuento". La niña levantó el enorme libro lleno de narraciones infantiles hacia el regazo de su padre. Éste lo abrió por una página al azar; "El robot veloz" se llamaba. ¿Cómo es posible que siempre le salga este cuento el primero?

domingo, 3 de julio de 2011

"Me soñé contigo".

Cuando un hombre sueña algo, ¿qué es lo que más exite; él como conciencia que sueña o su sueño?
Miguel de Unamuno, Niebla.


Busco a mi sueño pero al amancer, cuando despierto, desaparece.

Amaneciendo en la cama abrí los ojos, respiré tu cuerpo junto al mío y mezclé mis dedos por los rubios rizos que se derraman por tu cuello, perdiéndose en ellos, sintiendo cómo éstos ronronean entre mis manos. Sin abrir tus ojos y sonriendo me dijiste -"Buenos días". Continuaba sin querer soltar tus bucles y respodí -"Buenos días ¿quieres que vaya a preparar el desayuno?". -"No" cerrabas los ojos con fuerza, como si en ellos encerraras un valioso tesoro, -"Si te vas tendría que despertarme y los sueños desaparecen al amanecer".

Busco a mi sueño, pero al amancer, cuando despiertas, desaparezco.

martes, 21 de junio de 2011

Desde la pizarra.

"Ávidas mentes del mañana".
Russel Crowe. "Una mente maravillosa"

Pasea el borrador por la pizarra lanzando así al olvido los conocimientos que en ella plasmó durante la explicación. El polvo se precipita sobre el recogedor que lo recibe con sumisión acomodándolo con el resto acumulado de clases anteriores. De arriba hacia abajo, de izquierda a derecha, despacio, afianzando el borrador y apretándolo con fuerza sobre la verde piedra asegurándo así la limpieza. Su moviento es lento y le gusta que así sea, le relaja; como si de un mantra se tratara deleita a sus oídos con ese ritmo.

Las ecuaciones desaparecen y las incógnitas que solucionaban dejan lugar para nuevos problemas, nuevas oraciones a analizar, nuevas formas geométricas que descubrir.
Mientras lleva media ecuación borrada detiene su brazo y la observa, mutilada y rota como un cuadro rajado por un cuchillo; como una estatua a la que han violado con sprays de pintura. Aun así no puede evitar descubrir belleza en ella -"¿Tan difícil es que lo entiendan?" se pregunta mientras retoma su proceso de borrado.
Cuando llega a la mitad del encerado afianza el borrador y aprieta más fuerte para limpiar la sangre que apenas se revela sobre el verde de la pizarra, mas ésta comienza a mezclarse con el polvo blanco convirtiéndose la mezcla en una pasta roja y viva. Una mueca de molestia viaja a su rostro. Sus pies dibujan un puente sobre el cuerpo que yace en el suelo, ignorándolo, para continuar borrando el tablero. Una vez limpia de tiza  y sin darse la vuelta el profesor musita desde la palestra; -"¿Alguna pregunta más?". De entre los alumnos un silencio obsceno cubre el aula. Ni una tos, ni un llanto, ni una risa. No se ha girado todavía y ya puede imaginar cómo alguien levanta la mano. No le importa volver a escribir en la pizarra, no le importa verter sobre la verde piedra sus conocimientos, lo que no quiere es borrarla ¿Tan difícil es que lo entiendan?

lunes, 2 de mayo de 2011

La sangre de un dios.

"Soy un hombre supersticioso, y si le ocurre algún desdichado accidente a mi hijo Michael, si un policía le dispara en la cabeza o si le encuentran colgado en una celda de prisión. O incluso si fuera fulminado por un rayo; yo culparía a algunos de los aquí presentes. Y no perdonaría". Marlon Brando, El Padrino.



Las fibras de la madera del arco crepitiban mientras Inuk observaba a su enemigo. A su mente volaron las palabras de su padre; -"Recuerda hijo, antes de dejar que la flecha busque su corazón aprende de la presa, respira con ella y sólo así podrás abatirla". Siguió observando a su presa esperando encontrar en ella un atisbo de debilidad, un punto flaco, una grieta en su fortaleza.

Días antes nació su hijo y, como si el bebé supiera de su flaqueza, eligió la noche para llorar sobre los brazos de su padre. La blancura de su piel sólo rivalizaba con la manta de nieve que cubría el terreno, nieve que parecía haber elegido los ojos de su primogénito para anidar en ellos y así, sumada a la lividez de su piel, sus ojos blancos apenas se dejaban ver. Las matronas asistían a la madre en su tienda mientras cómplices miradas de temor volaban entre ellas. Un hijo de frágil piel blanca y ojos claros no podía vivir mucho tiempo.

Fuera de la tienda y ajenos a todo lo que transcurría en ella, el resto del poblado preparaba una pequeña celebración para agasajar al padre por su primogénito. Unos cuantos habían abierto esa mañana agujeros en el hielo para pescar y otro, el hermano de Inuk, partió temprano para volver con una foca cuya piel preparó para así poder cubrir con ella a su sobrino y darle calor. La mañana despuntó mientras en la tienda Inuk y su mujer, ya solos, miraban a su hijo. Él pensaba por qué su hijo era blanco como la nieve y poseía esos inquietantes ojos, ella con su hijo sobre el pecho, escuchaba la respiración del bebé mientras la suya propia le iba acunando.

El caballo esperaba paciente a su amo mientras éste continuaba manteniendo el arco tenso. Las lágrimas del padre ya no resbalaban por sus mejillas pero Inuk podía aún sentirlas frías como afiladas hojas que agrietaban su rostro al resbalar por ellas. El viento que arremetía en la montaña contra todos aquellos que la poblaban no impedía que el arco siguiera tensado. Los ojos del cazador no dejaban de investigar en su enemigo; tenía que saber en qué momento y en qué lugar clavar la flecha en su corazón.

Esa misma tarde las matronas llevaron a la tienda alimentos para la madre y unguentos para el bebé. Los llantos que habían salido de la tienda animaban al resto del poblado que no veía el momento en el que el padre sacara a su hijo en brazos y lo enseñara a sus vecinos. Dentro de la tienda los rayos del sol buscaban grietas en la tela que la cubría para penetrar en su interior mas todos ellos no hayan modo de irrumpir en la estancia. La madre entrega el bebé a Inuk y éste sonríe pues ha llegado el momento en el que orgulloso lo enseñará ante la tribu. Mientras se dirige a la puerta de la tienda piensa en el futuro de su hijo; será el mejor cazador, el mejor pescador, el mejor curtidor de pieles, el mejor curandero. Su hijo será lo que desee ser y él, su padre, estará a su lado para defenderle siempre.

La pluma de la flecha roza con suavidad sus dedos mientras éstos la mantienen firme. El odio en los ojos de Inuk hace que sus músculos hagan que la cuerda del arco ceda un poco más a cada instante a la vez que sus ojos lloran de nuevo. Observarle durante tanto tiempo no hace si no recordarle que él fue quien le arrebató a su hijo, y ahora, este arco y esta flecha, que estaban destinadas a ser de su primogénito, le servirán de venganza para acabar con él.

Inuk sale de la estancia y el orgullo de padre hace todo se nuble. Tiene a su hijo sobre sus brazos mientras el poblado grita de alegría por la llegada de un nuevo miembro. Inuk, como la tradición dicta, retira las telas del bebé y lo muestra desnudo ante todos, lo eleva sobre su cabeza y lo muestra con renovado orgullo. Ni la lividez de su piel ni sus inquietantes ojos hacen que nadie cese en sus gritos de alegría, el poblado disfruta con su llegada al mundo. El padre grita con sus vecinos mientras muestra a su hijo; gira a su derecha, gira a su izquierda, se toma su tiempo, quiere que todos vean a su hijo. De repente los vítores van cesando y los gritos de alegría se mezclan con gritos de terror. Inuk tarda unos instantes en darse cuenta de que algo no va bien. Deja de notar cómo las piernas de su hijo se mueven sobre él y rápidamente baja al niño para ponerlo ante él. Su cuerpo, antes níveo ahora se ha tornado rojizo. El bebé tiene los ojos cerrados y su piel se vuelve carmesí con rapidez. Tapa al niño con sus propios ropajes y entra en la tienda corriendo..

Esa misma noche de entre la nieve en la que se había instalado el poblado una pequeña hoguera funeraria rompía la blancura del paisaje con el fuego y humo que de ella salía. Todos guardaban el silencio que el momento requería haciendo que, ni las lágrimas de la madre ni la furia contenida del padre se mezclaran con el silbido del aire y el crepitar de las maderas que se consumían. El cuerpo de su hijo se hacía cenizas y en la mente del padre sólo había lugar para una idea; la venganza. El sol había matado a su hijo y ahora él haría lo mismo con el astro. No tenía miedo de matar a un dios, tan sólo tenía miedo de no hacerlo y tener que sentir su luz y calor sobre su cuerpo un día más.

La madre clavó las rodillas en la dura tierra helada a la vez que las mujeres del pueblo la rodeaban dándole consuelo y calor. Él buscó a su caballo y afianzando sus piernas al robusto cuerpo del animal puso rumbo al punto más alto que había en los alrededores. Quería estar lo más cerca del sol. Su hermano le pidió que se quedara, que no ofendiera a los dioses con sus venganzas; -"La muerte de un dios es la muerte de los hombres", le dijo con miedo. -"Si dejamos que los dioses nos maten ¿acaso no tenemos derecho a defendernos? Hoy un dios morirá, lo juro". El trote del caballo se iba perdiendo en la distancia.

Una vez en lo alto de la montaña fijó su vista en el astro y, sin dejar de observarlo, puso una flecha sobre la cuerda y comenzó a tensarlo. Observó al sol buscando el mejor momento para abatirlo. "¿Cómo será matar a un dios? " pensaba con cierto temor -"¿Y si el resto de dioses le buscaban luego para vengarse?". No importaba, su carcaj estaba repleto de flechas y no erraría el tiro con ninguna de ellas, tan solo hay que mirar a tu enemigo, observarle y aprender de él. Y si las flechas fallan clavaría un puñal al mismísimo viento, cercernaría con su hacha a la lluvia e incluso el dios del trueno caería antes sus manos desnudas. Los ojos de Inuk comenzaban a arder y llorar, sentía que era el momento de lanzar la flecha pues el ocaso llegaba y cuando el sol se pone siempre hay antes un breve rayo de esperanza. Su brazo liberó la flecha del arco y ésta, salvaje y libre, buscó a su objetivo mientras se perdía en el horizonte. Inuk se desplomó sobre el suelo de la montaña. Apenas podía mantenerse en pie y sus ojos lloraban la sangre de la ira. Su caballo, como si supiera que su amo le necesitaba, dobló sus patas delanteras para facilitarle que subiera y él, a punto de desfallecer sólo pudo susurrarle al oído mientras sus manos mesaban las crines de animal; -"A casa".

Desde el poblado gritos de auxilio salían de cada boca. Los sacerdotes no podían creer lo que estaba pasando. Al ocaso del sol una luz verde, como si de una herida se tratase, rompía el amarillo cuerpo del sol para, instantes después bañar los glaciares que les rodeaban de ese color. El suelo se tiñó de esmeralda e incluso el azul agua imitó ese caprichoso color. Un sacerdote gritó; -"¡Es la sangre del sol! ¡Inuk lo ha matado y ahora esa sangre cae sobre nosotros". Momentos después todos cerraban sus tiendas y se escondían en ellas temerosos por la venganza de los dioses mientras la noche caía para siempre una vez el astro muerto.

El caballo de Inuk irrumpió en el poblado cuyos habitantes se escondían al calor de sus tiendas. Su mujer, que parecía que estaba esperándole desde hace largo tiempo, fue a recibirle. Bajó a su marido de la bestia y lo llevó a la tienda.


Estaba calentando agua cuando oyó un ruido en el lecho. Inuk se había despertado y la llamaba. La estancia estaba inundada por el olor de la camomila. Cerca de la cama varios paños húmedos yacían. El padre busca a la mujer sumido en su propia oscuridad y sus manos, como si palabras de socorro fueran, se lanzan al aire hasta encontrarse con las de ella. Él susurra unas palabras y ella acerca su rostro a sus labios; -"No veo su luz, ya no puedo verla. He vengado a nuestro hijo, he matado al sol ¿verdad?, sigue siendo de noche". Ella mira al exterior de la tienda por entre las telas y luego sin apartar sus ojos de los de Inuk le dice. -"Si, seguirá siendo de noche".


jueves, 31 de marzo de 2011

Be prepared.

Cuando dejas el blog mucho tiempo sin actualizar puedes hacer dos cosas; cogerte el culo con las dos manos y ponerte a escribir algo decente, o pegar un vídeo de Youtube sugiriendo con él que en breve actualizarás.

Adivinad qué opición he elegido.



En cualquier caso para abril..., be prepared.

domingo, 23 de enero de 2011

La multitud.

-"Podrías seguir a alguien un dia entero y nos lo cuentas".
Comentario de Patri-cia en el post "Propósitos para 2011".


Fue un sábado por la tarde cuando salía de un bar tras compartir unas cervezas con sus amigos cuando los vio por primera vez. Creyó en un principio que había coincidido con una manifestación y que el recorrido de sus integrantes coincidía con aquel que le llevaba desde el bar hasta su casa. Durante el trayecto tuvo cierto malestar al saber que casi veinte personas compartían su camino justo detrás de él, pero al llegar al portal y cerrar la puerta sintió alivio por dejarles en la calle, un alivio que no volvió a disfrutar en mucho tiempo.

A la mañana siguiente, y en cuanto dio apenas unos pasos en la calle, la multitud que el día anterior le acompañó reapareció tras él y fueron su sombra todo el tiempo. Le siguieron desde el portal hasta la boca de la estación del metro. Una vez allí y mientras él bajaba las escaleras mecánicas hasta los tornos de acceso, las casi veinte personas esperaron en la calle, disgregándose entre la multitud como el azúcar baila en el agua cuando se agita. Cuál fue su asombro al descubrir que al salir del suburbano, unas diez estaciones más al norte, allí estaban las casi veinte personas esperándole para seguirle hasta las puertas del edificio donde trabajaba. En el camino de vuelta a casa sucedió exactamente lo mismo. Desde ese día casi veinte personas le seguían allá a donde fuera, sin importar que se tratara de ir al trabajo, a un bar, al cine o de vacaciones a un pueblo olvidado, esa gente siempre estaba tras él.
En varias ocasiones probó a bajarse tres o cuatro paradas antes y de nada servía, como si se anticiparan a sus movimientos las casi veinte personas estaban esperándole cada vez que ponía un pie en la calle.
Su paciencia se colmó pronto y en cuatro días ya había presentado varias denuncias a la policía. Ésta no podía hacer nada por ayudarle. -"Lo sentimos pero sin una agresión ni amenaza por parte de la gente no podemos hacer nada". Esas palabras no hacían si no incrementar su ansiedad.
Al principio quiso no implicar a nadie en esto, al fin y al cabo le resultaba propio de un loco el contar lo que le sucedía, pero su paranoia le exigía hablarlo con algún conocido y que éste pudiera confirmale lo que estaba padeciendo. Por ello habló de su secreto con sus amigos. Les pidió que vieran ellos con sus propios ojos que casi veinte personas le perseguían cada vez que ponía un pie en la calle. Al mostrarles desde el interior de un bar cómo la gente de fuera le estaba esperando éstos sólo le decían; -"Tómatelo con calma, chico, tómatelo con calma". Esa indiferencia por parte de aquellos que decían ser sus amigos sólo podía siginificar una cosa; ellos estaban involucrados en este asunto. Y así lo pudo confirmar cuando días después vio a varios sus amigos entre la muchedumbre que lo perseguía.
Una semana después, y harto del acoso al que era sometido por sus perseguidores, se acercó a uno de ellos para implorar que dejaran de seguirle. Quería hacerles ver el daño que iban a empezar a causarle con su hostigamiento. Eligió a uno al azar de entre todos, una mujer joven. -"Por favor" dijo él con una falsa calma, -"dejen de seguirme, ¿es que no se dan cuenta de lo que hacen?". Ella le miró con indiferencia y asombro, -"¿pero de qué está hablando?", le respondió la mujer. Sus palabras fueron tan contundentes y sinceras que él quedó desconcertado y por un instante dudó de si el acoso que sentía podía ser irreal. Igual esa gente no le persigue y él se ha obsesionado con ello. Igual es que aquel día sí hubo una manifestación cuyo trayecto coincidió con el que tomó desde el bar hasta su casa y desde entonces se ha obsesionado con ello. Memorizó la cara de la joven para ver si después volvía a verla.
Un día después, y tras salir del cine, vio a la joven hacer bulto entre la muchedumbre que lo perseguía en ese instante. No cabía duda, le estaban persiguiendo.

En varias ocasiones daba la vuelta bruscamente y aceleraba el paso hacia el grupo de perseguidores pero, como si de una esquiva mancha de aceite que en el agua se expande y se disuelve haciendo que sea imposible abarcarla con la mano, las casi veinte persones se disgregaban entre los inofensivos viandantes de la calle, dejando al perseguidor aún más confuso en su locura.

Tres días después gritó en mitad de la calle que le dejaran en paz para luego, en una crisis de ansiedad, encerrarse en casa durante una semana. En el trabajo había pedido esa semana de vacaciones y esperó, como si de un mal sueño se tratara, que al terminar esa semana la gente que lo perseguía desapareciera. De vez en cuando miraba por la ventana y ahí estaban esas casi veinte personas dando vueltas por su barrio, por entre los jardines de su avenida. Cuando los sete días finalizaron salió a la calle con la esperanza de que no estuvieran, pero allí se encontraban, como si nunca se hubieran ido.

La angustia era cada vez mayor y el miedo que padecía le asfixiaba. Temía que en cualquier momento perdiera de todo el juicio, temía que las casi veinte personas se abalanzaran sobre él en cualquier instante para matarlo, temía volverse loco, temía estar ya loco. Es por eso que una mañana tras levantarse de la cama y ver por la ventana que allí estaban un día más esperándole en la calle, cogió un cuchillo y bajó, todavía en pijama, al exterior. Una vez en la calle eligió a una persona entre la muchedumbre que le seguía. Sujetando el afilado metal con su mano derecha lo llevó a su propio cuello mientras que con la izquierda sujetaba al desconocido por un brazo y le gritaba; -¿Esto es lo que queríais verdad? ¡Queréis que me mate! ¿Eso es lo que queréis?". El desconocido se zafó de su presa y mientras se alejaba asustado le decía; -"¡Dios santo, pero qué hace suélteme!". El hombre se alejó acelerando el paso y gritando -"¡Está loco. Mierda, cada día queda menos gente normal, gente como nosotros". Mientras el desconocido acosador se perdía entre la muchedumbre que lo perseguía cada día el cuchillo cayó al suelo. Como si de la campana que suena en un ring de boxeo se tratara, el ruido que hizo el metal al besar la acera le despertó de un letargo. Estaba claro lo que acababa de oir de labios de uno de sus acosadores; tenía que ser como ellos.


Como cada noche Emma salía de la peluquería en la que trabajaba. Bajó la persiana metálica que protegía a su pequeño negocio de todo el mal que pasea por sus calles, y cuando buscó en su bolso la llave del candado, sintió en su nuca el frío del peligro. Se giró y vio a una muchedumbre tras ella, esperándola paciente y calma. Su instinto le pidió huir pero de alguna manera tuvo arrestos para antes asegurar el cierre y comenzar a andar hasta su coche aparcado dos manzanas más lejos. Sin saber por qué tuvo el inncesario capricho de contar cuántas personas integraban la marcha mientras ellos pasaban a su lado, mostrando indiferencia. Sin dejar de mirarles en su marcha arrebató el teléfono móvil del fondo de su bolso y llamó a casa. La voz que el contestó era la de su padre que escuchó cómo su hija le iba narrando lo que acababa de sucederle. Cuando terminó de hablar esperó a que su padre la tranquilizara, pero no oyó mas que un silencio seguido de unos murmullos de fondo al otro lado del teléfono. Con una voz que mostraba indiferencia su padre le dijo; -"¿Sabes cuánta gente te iba siguiendo? Le sorprendió la que le preguntara algo tan absurdo y más aún le sorprendió que ella hubiera tenido esa misma necesidad de saberlo segundos antes. -"Eran veinte personas, papá". Su padre suspiró y sólo pudo decir antes de colgar; -"Tómatelo con calma cariño, tómatelo con calma".

jueves, 20 de enero de 2011

Propósitos para 2011.

Es curioso descubrir cómo he empezado el año con una crisis creativa del tamaño de Godzilla que me impide actualizar el blog tanto como me gustaría. Cuando creé el blog me propuse escribir cada semana cosa que, con altibajos, he cumplido en un..., digamos 81 por ciento.

El caso es que llevo todo el mes de enero perreando cuando me siento al teclado con el propósito de imaginar una historia, así que, y hasta que no se me pase la tontería, es más que seguro que los post de este blog versen sobre aquel tema que conozco bien, desarrollo con fluidez y del que podría estar horas y horas hablando. Es decir; de mí mismo.

Tomo esta decisión no solo porque (observad que el anterior "solo" es adverbio y lo escribo sin tilde porque soy un sumiso de las normas) me sienta vago, si no porque descubro con asombro que aquellos post en los que hablo de mí mismo son los que más comentarios generan y siempre he sido muy de darle a la gente lo que me pide.

Una vez hecha esta intruducción y renovado el libro de estilo de "Me falta un ala", pasemos a revisar los propósitos que tuvísteis a bien el sugerirme para que cumpla en 2011.

Y como soy un caballero empezaremos no por orden de posteo, si no por el clásico; -"Las damas primero".

Álex dijo:
-"Resolver esa tensión sexual no resuelta con Álex".

Querida Álex, quiero que sepas que en Facebook ya he hecho pública nuestra relación incluyéndote como mi pareja en mi perfil. En cuanto seamos pareja en la red social podremos quedar todas las noches para escribir en el chat -"XD XD X X X XD XD", hasta que se haga de día. No se vosotros, pero yo a esto lo llamo JAMOR BERDADERO.

Nuestros hijos serán tan jermosos...


Samotracia dijo:
-*Podrías seguir siendo tú mismo, cosa que como verás, nos encanta a tod@s tus seguidor@s.
Querida Samotracia, las arrobas siempre me han parecido esponjosas y apetitosas. Si un día descubro cómo cocinarlas las ingeriré hasta la náusea. Ser uno mismo está sobrevalorado, pero gracias por el consejo, seguiré haciéndoos creer que aquella persona que teclea en este blog es la misma que yo.

*Podrías decidirte por uno de tus dos amores, porque desde que lo supe, estoy toda intrigada.
Uff... tema espinoso. Seré sincero, en realidad no estoy entre dos amores, estoy entre cuatro amores, y no digo más porque no se quienes leen este blog. Antes de que nadie se escandalice aclaro un punto; que me gusten cuatro no significa que esté liado con las cuatro, opción complicada y por otra parte... qué narices, tampoco estaría mal. Sin dar muchos detalles diré que de una me gusta su humor, de otra extroversión, de otra su fortaleza y frikismo y de la otra pues ahora no me acuerdo de qué... Acabo de descubrir que esta última es la que tiene mayores opciones a quedarse por el camino.

*Podrías desarrollar ese poder arácnido, y cualquier día nos sorprendes diciendo que ya dominas el arte de echar telas de araña de tus muñecas.
Telarañas no sé, pero pelusas de polvo sí que debo de generar porque limpio todos los días mi casa y por la mañana hay unos pelusones en le pasillo del tamaño de dos Gardfields.

Me gusta más este cuadro así.

Moonlight dijo:
-"mmm, no se me ocurre nada... es que este año no me he propuesto res de res!"
Es curioso cómo en catalán sé decir apenas cuatro cosas; que si "bona nit", "bona tarda", "posar una rentadora", "molt gracies", "testimo"..., es decir, las cinco frases necesarias para ligar en catalán. "Res de res" la usaba mucho hace años cuando me preguntaban cómo llevaba la búsqueda de trabajo. El caso es que pese a no sugerirme ningún propósito podría incluir entre ellos el aprender a hablar catalán, idioma cuyo acento me gusta de sobremanera. No soy muy bueno para los idiomas pero ya sabes eso que dicen de; "Parlar català es més fàcil que fer dos uebs frits". Aunque me conformaría con aprender cualquier idioma.

Primera classe de català. La meva mare em mima molt.
Gràcies Traductor d'El País.


Artistalight dijo:
-"Encantador tu escrito :) Pués nada ya que no cumpliremos nada de la lista que hagamos... Feliz Año nuevo !!! Y que sea lo que Dios quiera, un abrazo".
SIempre es un placer leerte. El derrotismo que demuestras ante la fatabilidad del hecho al sabernos incapaces de cumplir nuestros propósitos hace que piense que no soy el único que tiene la extraña costumbre de no cumplir aquello que se propone. Bienvenido al club, che, hermano.

Llevo cinco minutos intentendo averiguar qué es lo de la foto pero me rindo.

Patri-cia dijo:
.Resolver esa tensión sexual no resuelta con Álex.
Propósito resolvido! Añado al palabro "resolvido" que uno de mis sueños es asistir un día al programa "La ruleta de la fortuna" averiguar el panel y decir al presentador; "Resolvo el panel".

. Follar con ganas
No concibo otra forma de hacerlo.

. Acercarte a Santander un día que no llueva
No concibo otra forma de hacerlo. Sigo pensando que en Santander llueve demasiado, propongo que de adopte el moho como flor de Cantabria.

. Regalar la play a los niños pobres
Si son pobres vivirán en una casa pobre en la que apenas tendrán para luz, ni para una tele de plasma en condiciones en las que poder conectar la consola, ni un sistema de sonido Home Cinema en el que apreciar los disparos... No sería justo regalarles eso, les sumiría más en su miseria. Mejor les regalo una caja de Plastidecor de veinticuatro colores y listo.

. Escribir un post con fotos de tu casa, de tu ropa o de tus libros.
Tanto exibicionismo me intimida, pero lo pensaré.

. Engancharte al twitter
Acabo de hacerme con una cuenta en Twitter y te juro que no lo entiendo. Me debo estar haciendo viejo.

. Seguir comentando en mi blog
Vanidosa...

. Ir a un estreno de alguna tvmovie y nos lo cuentas
Las TVmovies son un género del que ya consumimos mucho de pequeños con aquellos "Estrenos TV" los domingos por la tarde. Me fascinan estas películas basadas en "hechos reales" que si ves durante cinco minutos te enganchan que ya no quieres hacer nada hasta descubrir si la protagonista; esa ama de casa ludópata y alcohólica, deja a su marido que la maltrata y tiene una aventura, mientras la hija de ambos se recupera de un cáncer incurable. Todo esto mientras vence la hipoteca y el banco les desahucia de su caravana. Y si hay zombis mejor que mejor.

. Seguir a alguien un día entero y nos lo cuentas
No quisiera hacer de este blog algo ilegal, pero lo tendré en cuenta.

. Pasarte un día entero en la cama y nos lo cuentas
La única forma de que resulte interesante pasar un día entero en la cama es hacerlo acompañado de alguien, y si eso sucede no se yo si sería apropiado contarlo.

El diablo es rubia, no podía ser de otra forma.

Chocolat Soul dijo:
- Hacerte rico xD
El dinero da muchos problemas. Prefiero estar con alguien que lo tenga y que me ceda cantidades obscenas de él. Sería como conducir un Ferrari pero no tener que estar pendiente de pasar la ITV, las revisiones, la gasolina, el aceite, cambiar las ruedas...

- Dominar el mundo.
De pequeño no entendía por qué los villanos de los cómics querían "Dominar el mundo". Preferiría "Dominar mi comunidad de vecinos" y obligarles a poner un salón de recreativos en la zona de la piscina. Mucho más limpio, menos problemas y más útil a la hora de socializar.

- Hacer cenas ricas cada fin de semana e invitar a muchos amigos.
Cocino que te cagas. No digo más. El problema es que mis amigos viven a cientos de kilómetros de Madrid y lo veo complicado.

- Escribir más en mi blog
Por supuesto.

- Sacar un disco de grandes exitos con Melendi.
Bailar y cantar son dos dones para los cuales no he sido bendecido. Junto con dibujar son las espinas que tengo clavadas y que no podré quitarme jamás.

- Echarte una novia mulata y ponerle los cuernos con una nórdica.
Siguiendo tu consejo intenté ligar ayer mismo con una chica negra mientras paseaba por Ikea. Es lo más parecido que podré hacer para cumplir tu propósito.

Alma de chocolate; manténgase fuera del alcance de las foundes.


Como los propósitos han sido muchos voy a elegir cuatro de ellos que serán:

Cumplir la tensión sexual no resuelta con Álex.
Acercarme a Santander un día que no llueva.
Decidirme entre uno de mis amores.
Escribir un post con fotos de mi casa, libros, ropa...

Gracias por vuestra colaboración!