miércoles, 23 de diciembre de 2009

Cosas navideñas.

Dicen por la tele que ya es navidad, quién sabe si es cierto, pero el frío y la nieve que por fín llega a esta capital de España me hace pensar que algo de razón tiene la caja no tan tonta. Así que me he puesto a pensar, mientras estaba en el baño, en las cosas navideñas que he hecho hasta ahora cuando aún faltan dos días para que nazca al que crucificarán (me cuesta escribir esta palabra porque confundo la "c" y la "f" y siempre he de decir "cereza" y "feo" para saber cómo se escribe)

Cosas navideñas que he hecho;

Me he comprado un regalo. Siempre me ha parecido muy triste el hacerse regalos a uno mismo y proclamarlo como tal. Si me compro algo no lo considero regalo si no..., bueno, una compra. Pero hago una excepción porque como ya he dicho es navidad. Y lo que me he comprado es algo totalmente prescindible (cualidad básica para un regalo). Lo que me he comprado es algo que llevaba años deseando tener, exactamente unos quince años, desde que ví Batman en el cine y al Joker llevar una americana morada.


La camisa naranja la dejo para el 2010

Me encanta el color morado, violeta o malva. Y sí, sé que pensaréis que es una horterada, pero no veáis cómo me sienta la prenda. Estoy deseando estrenarla. La verdad es que tiene truco, pero no os la enseñaré hasta que me haga una foto con ella puesta. No es tan cantosa como pensáis.

También he recibido regalos, no navideños pero como han sido en estas fechas el espíritu de las fiestas de este mes los empapa. Me han regalado una gorra traída de Berlín junto con una chapa del famoso (yo no lo conocía) Ampleman. Y desde aquí hago un llamamiento porque es la segunda vez que me pasa esto en tres meses; la tengo pequeña. La cabeza, quiero decir. Porque mi hermano y esta amiga me han regalado este año sendas gorras y ambas me quedan grandes. Dicen que los delfines son inteligentes porque su cerebro es grande. Quiero pensar que el mío vive en el cráneo en plan Ikea, es decir, aprovechando al máximo el espacio con lo poco que tiene. Me gustaría medirme la cabeza pero no tengo un metro apropiado para ello, pero la talla "M" en gorra no me sirve. Aun así la chapa de Ampleman la tengo puesta en esta casa en un lugar privilegiado.

Otra cosa navideña que he tenido es el típico milagro de navidad, en este caso, cómo no, vino de manos de una mujer, o mejor dicho, de sus ojos.
Todos los años la empresa que tiene a bien pagarme (no tanto como me merezco) celebra una fiesta de navidad; "la copa" que ellos lo llaman. Ésta consiste en un convite (qué palabra más añeja) en un hotel que incluye bebidas alcohólicas y no, gente elegante y no, y comida congelada y sí, porque este año la relación empanadilla congelada y lacón ha sido de cinco a uno. Para esta fiesta el primer año se pedía etiqueta, el segundo y tercero media etiqueta y este año directamente se pedía no oler mal. Aun así, y porque soy un poco presumido, a mi me gusta ir especialmente arreglado, así que me puse mi camiseta azul oscuro con corbata fina y plateada y unos vaqueros nuevos que me quedan muy bien si aguanto un poco la respiración. Mi empresa es una empresa grande, pero familiar y una de las jefas/dueñas es una chica que no me cae especialmente bien pero que me pone muy nervioso. No me gusta, pero me acelero cuando la veo, supongo que es la erótica del poder, o porque me la imagino de cuero o yoqueséqué. Guapa no es. El caso es que en la fiesta me acerco a la barra a pedir una copa, justo detrás de la barra hay un espejo cubriendo toda la pared y en él veo que la jefa, María, está hablando con dos personas, me giro para saludarla, la saludo y ella me ve, sonríe y hace ademán de acercarse pero sin moverse, yo hago lo mismo, me pongo nervioso y digo un -"Hola", ella me responde lo mismo, y me giro para volver a mi copa. Al final ni yo ni ella nos acercamos pero mientras veo cómo el camarero termina de verter el refresco en el vaso observo en el espejo que ella me mira el culo mientras sonríe. Mi jefa me ha mirado el culo. ¡Gracias espíritus navideños!

Lo que no me ha faltado en estas fechas es un propósito para el año nuevo. Este propósito es;

a) aprender a nadar

b) hacer el curso de acceso a la universidad para mayores de 25

Me gustaría aprender a nadar porque siempre he pensado que moverse libre en el agua es lo más parecido a volar que puede un hombre sentir. Y porque me gustaría perder unos kilos en la barriga.

Y me gustaría hacer ese curso porque desearía estudiar una carrera. ¿Cuál, os preguntaréis? Cuando lo sepa os lo diré.

Eso sí, lo que no he hecho todavía es comprar los regalos a mis familiares pero bueno todavía tengo tiempo, unos dos días. Sólo imaginarme comprándolos el mismo veinticuatro por la mañana hace que me ponga enfermo.

Y es que ponerme enfermo es otra cosa navideña que también he hecho gracias a una gastritis que fue peor que la gripe.

Como véis y sin proponérmelo, estas semanas han sido más navideñas de lo que pensaba; regalos, propósitos, milagros y hasta enfermedades.

Os deseo una feliz navidad llena de todo esto (menos gastritis, claro).

7 comentarios:

Sr.Atrapao dijo...

¿Tu jefa te mira el culo y no haces nada? ¿Ni un misero polvo conejero en el servicio? ¿Ni una mamada navideña?
Parafraseando a crack burgales "¿Que pasa que egues maguiquita"?

Sinceramente creo que hacer perder los estribos, y ver gemir a tu megajefa (a una pija del opus) piendo más y más, son oportunidades que se nos presentan escasas veces en la vida. Asi que la proxima aprovechala.

patri-cia dijo...

Como son fechas de amor y amistad te voy a regalar mi consejo navideño: por experiencia propia te digo que si tu jefa te mira el culo y sonríe eres muy poderoso. Cuanto antes utilices EL PODER mejor.
Que cenes bien, que ahora tienes sitio....

Laia... dijo...

mmm! creo que copiaré la idea de regalamre una americana morada...!

Feliz navidad!!

moonlight dijo...

jou, jou, jou, feliz navidad!

Chocolat Soul dijo...

Jajaja, tu jefa te ha mirado el culo??? Y porq te pone nervioso? La erotica del poder es un cuento chino hombre!
Pero vaya, os estais poniendo todos muy navideños y no debe ser así, pero weno porque eres tu te lo perdono... Me ha encantado tu entrada Mr culito navideño! xDDDDD

Anónimo dijo...

Procuro no desear feliz navidad porque no creo en Dios, vamos, ateo convencido.

En cualquier caso la fuerza te acompaña... tu jefa te ha mirado el culo.

Felliz Año... ¿Ya tienes muebles?
Jo, Jo, Jo....

Javi dijo...

Laia, Chocolat, Sr. Atrapao y Patri-cia; recibir un piropo de los ojos de alguien que se posan en tu trasero es ya de por si grato, el que sea mi jefa no es si no una guinda en el pastel.

Moonlight, Bon nadal i feliç any nou.

Anónimo; no te respondo a lo de los muebles hasta que no sepa quién eres- ;-)